martes, agosto 07, 2007

XXXIV (dEbiLidad)




Hoy me encontré con el fondo de mí, y sentí el vacío a través del eco
retumbando en mi interior, pedazo de estremecimiento muerto
sin más que la certeza de mi insignificancia
apareciendo por entre la nada...

Hoy fui mísero, reflejado por unos ojos sin alma
de un vida castigada sin merecerlo
de un castigo que sentí debió ser mío
de días repetidos entre tanta fatalidad
un castigo inmerecido, un dolor tan suyo que pedí para mí
para apaciguar su dolor, el hambre y el frío...

Y es que una vida no vale más que otra
sólo porque caminamos distinto,
que hay tristeza flotando en el viento
para compensar las risas pasadas
para creer que ahora no es más que un recuerdo sombrío...

Pedidos de ayuda, una mano y una caricia
un pedazo de amor recogido
una gota de cariño que gustoso cambiaba por compañía eterna
por la esperanza de albergar abrigo
por la ilusión de ser de nuevo el mismo
correr, saltar y seguir siendo el mejor amigo...

Hoy lloré en silencio, y no por su destino
lloré por el mío, por la frustración de andar otro camino
sin poder juntar fuerzas y pasar por sobre todo
con tal de aliviar un poco sus espinas
quitar el hambre que ha consumido su mirada,
con todo el dolor que tengo, deseé para su alma alivio
aquello que se me hacía tan lejano, tan ajeno:
causa de mi miseria como -supuesto- ser supremo...

Hoy sentí rabia de mi pertenencia, de mi casta
de quienes son capaces de ofrecer miseria y dolor
de pedir para sí mientras le quitan a todos,
de los dueños de la injusticia y la fatalidad
de su rostros marchitos
sombras entre nosotros...

Hoy lloré de amargura, de tener el corazón entre las manos,
albergué coraje para vivir con el recuerdo
con esa mirada tímida frente a la mía
compañía para la tristeza
fuerza para remontar desdicha
sólo pido que si existe alivio fuera de este mundo
que te alcance enormemente
que recibas nueva vida
cuando acabe tu paso por este valle...

Perdóname por no hacer más que acongojar mis ojos
no soy más que tu reflejo
con distinto andar

(Te llevo conmigo en la esperanza)

martes, julio 10, 2007

XXXIII (GriTos)



Sendero de piedras a mis pies, oscuridad tardía la que cubre alrededor, compañía vacía, pasos cansados, únicos, míos... pequeños pasos, temerosos de ser abandonados a su suerte, en un desierto verde, en un paisaje irreal, con miedo eterno, con desesperanza atormentada; prosiguen el andar sin mucho que pensar, no es bueno soltar ideas en la noche, que las sombras aparecen deseosas de volar... no hay palabras para los espectrales vicios de tus frases, no hay forma de sentir menos que esto, no tengo motivos para reclamar...

caminando un sendero perdido, un cúmulo de fantasías desechas, una vida reciclada entre la basura del mundo, hojas marchitas que cubren la piel, pretérito dominio de los sentidos, carne adusta, sonrisas quebradas demuestran mi pesar, en un juego fatal, en un juego que he inventado, en un juego que me gusta tanto jugar!... ridiculez a través de mis pasos, de un ocaso que se apresura en acabar, para dejarle el espacio a las pétreas nubes de llanto, a la bóveda de luto que cubre el pensar, piedras, piedras y oropel, dibujan el camino que he de transitar, pena mía que debo consumar, karma en eminencia, pagos tardíos y compensaciones que estoy por regalar...

¿quieres más? quizá uno de mis brazos, para que te ayude a remar, de la senda repetida, en aquella barca solitaria que te cuesta tanto hacer andar, cansado de tanto rememorar el viaje, de tanto pagar... sirena traicionera, ven que tengo mucha sangre para dar, ven que tengo preparado el cuello, cambiame el destino con un breve suspirar, dame un motivo para poder terminar... medusa esquiva, acércate y voltea la mirada, alcánzame de una buena vez que quiero ser parte de tu colección de trofeos, uno más en tu montón, pétreo mirando el horizonte, aquel que va y viene pero nunca se marcha, déjame caer a pleno sol, déjame acabar en el amanecer, en los laberínticos enredos de la eternidad...

mis manos no quieren hablar, dudan ante mí, rebeldes se niegan a gritar, aunque dentro mío las hogueras queman el aire, evaporan las lágrimas que alguna vez se aventuraron a caer, manos sudorosas vacilan en el instante final, errores forzados que detecto al caminar, me obligan a recoger los pasos para volver a transitar, con cada vez más fuerza, con determinación ciega, intrépida arrogancia, gallarda cobardía...

por sólo un instante imagino el callar, el silencio presente frente a mí, victorioso, furibundo y caballero, aguardando con paciencia la capitulación de mis decibeles, de los últimos suspiros que reclaman algo de justicia, libertad para mis ímpetus, paz para mis ojos, miradas de tranquilidad... recuerdos que se mezclan con la imaginación, creando nuevas vidas, instantes que se construyen para apaciguar la soledad, para reinventar la vida, para constatar que al final, el vacío es más inmenso, que la libertad no es más que un laberinto sin salida, cuya trampa está adornada de esperanza: engaño exacto, ardid infalible, pesadilla repetida...


ALTER EGO

martes, junio 26, 2007

XXXII (TreS AGujaS)



las teclas del piano encierran notas repetidas, los sonidos inundan el espacio entre mis dedos, suave se deslizan entre el marfil, buscando el contacto frío de su piel, susurran palabras con alguna dificultad, hay silencio durmiendo una larga siesta, vacíos que no logra llenar, caricias toscas entre las cuerdas, vibraciones que rompen en estruendos, mis manos tiemblan junto con ellas, aunque es mi corazón quien agita sus fibras... melodías vanas, entre lágrimas de oropel adornan estas letras...

una voz nos acompaña, desgarrada por una nostalgia que no acaba, disimula las muchas veces que el corazón murió por la ilusión perdida, de los golpes inhumanos que recibió, de los arrebatos que un día pasó, fue uno más de las almas que se echaron a perder, porque la herida fue tremenda, y la genialidad de su ser encandiló mi cabeza. Con el tiempo detenido para contemplar el reloj, cualidad mía que me sorprende a pesar de la costumbre, me dejé llevar por el momento, con una canción que hice mía, sin importar el resto ideé una fantasía, en la que tú reías, compartiendo la melodía, con una sonrisa entre líneas...

en mi rincón de olvido, descanso los avatares del mundo conocido, reponiendo la piel de las heridas, suelto frases sin repara en contenidos, sólo vuelo a través de su sonidos, como una sombra por entre las luces, disto de ser alguien distinto, aunque anhelo serlo, busco en mí lo que en nadie he encontrado, preciso perderme entre mis ideas, para confiar en el principio de incertidumbre, para caer sin pensar en levantarme, para disfrutar de la caida... vuelvo a ser el mismo, con un poco de melancolía, como de costumbre, en mi rincón de olvido...

PARA CAER SIN PENSAR EN LEVANTARME... PARA DISFRUTAR DE LA CAÍDA

me reduzco a frases que no dicen mucho, aquellas que sólo ocupan el espacio, este espacio oscuro, que entre sombras vivo, renaciendo cada noche, cuando todo es permitido, cuando callo y dejo paso a las voces de mis miedos, las que guían el ritmo de mi melodía, el ticteo de unos brazos dormidos, trasnochados por una cabeza que no se da abasto para pensar, en las interminables coincidencias de una vida, de pasos ajenos que se cruzan sin premeditar, compartiendo espacio, respirando aire gratuito, con miradas que se encuentran y se esquivan, ideas vienen y se quedan, historias nacen sin pedirlo...

QUE EL PERDÓN VIENE PRIMERO DEL ECO DE LA PROPIA VOZ...

si hay tiempo entre las tres agujas de mi corazón, recito los versos que no son míos, en un canto ajeno que hoy repito, para recordar lo que casi ya es olvido, y vivir de nuevo, para corregir errores y perdonarse uno mismo, que el perdón viene primero del eco de la propia voz, con secretos compartidos, y cartas muertas antes de ver el papel, con cenizas entre el suelo, con el fuego que fue una vez y ahora es extinguido...


ALTER EGO